La mayoría de empresas tienen fijada una visión, una misión y unos valores. Probablemente fueron elaborados con la asesoría de especialistas en la materia y con la entusiasta participación del equipo directivo. Aún más, visión, misión y valores suelen ser colocadas en la página web y en lugares visibles de la empresa usando material gráfico muy llamativo. Sin embargo, es común que los trabajadores no los hayan interiorizado. La forma de comprobarlo es muy simple: pídale a un trabajador que le diga la visión, misión y valores de la empresa y no sabrá qué responderle. No me refiero a que los repitan de memoria, sino a que con sus propias palabras nos digan el sentido de las mismas. Claramente es una muestra de que no han hecho suyas estas ideas con lo cual su efecto como guía y elemento de inspiración es nulo. Las razones pueden ser varias. Puede ser que no se hizo un adecuado despliegue de este trabajo hacia el común de los trabajadores. Otra posibilidad, es el haber utilizado textos muy largos, recargados, como tratando de abarcarlo todo, lo cual dificulta su comprensión.

También es posible que los enunciados sean incongruentes con la realidad de la empresa. Por cierto, mi siguiente artículo lo dedicaré a esta incongruencia en lo referente a los valores.

Group of office workers in a boardroom presentation

Al respecto, recibimos lecciones prácticas de empresas más peque- ñas, exitosas y que sin tener escritos estos enunciados logran que todos sus trabajadores sepan a dónde van y cómo deben actuar en consecuencia. Y esto ocurre básicamente porque sus directivos, por lo general los dueños, predican con el ejemplo y, a su modo, comunican con claridad. ¿Qué hacer? Para empezar, una pausa en el camino que nos lleve a simplificar los enunciados, haciendo de ellos un mensaje relevante y coherente. Para continuar, hacer un esfuerzo en explicar y en convencer a nuestros trabajadores sobre lo que somos, lo que queremos ser y cómo debemos ser. Y para terminar, hacer nuestro el reto predicando con el ejemplo.

Fuente:  Martes 28 de marzo del 2017 GESTIÓN

                ALBERTO HAITO Director – Arellano Marketing